Andar en bicicleta es uno de los mayores placeres de la vida: haces deporte, te desplazas sin agobios y disfrutas del viento en tu cara. Sin embargo, la emoción puede convertirse en tragedia si no se toman las medidas adecuadas y no se corrigen a tiempo, errores frecuentes.

Desde las tiendas especializadas en bicicletas urbanas, pueden darte algunos consejos básicos para que tu experiencia con la bici resulte siempre placentera.

Para empezar, es importante usar un casco profesional que quede bien ajustado a la cabeza para evitarnos lesiones. En los niños, éste es un elemento más que obligatorio y si lo que te preocupa es la calidad de su cierre o su funcionalidad, debes saber que en cualquier tienda encontrarás cascos reflectantes, ajustables y livianos para que el pequeño no se sienta incómodo.

Seguimos con el tema de las luces, que resulta fundamental tanto en ciudades como en zonas rurales. Toda bicicleta debe llevar, como mínimo, un reflector frontal de color blanco, un reflector posterior rojo, reflectores de dos lados en las ruedas y un faro. Si a esto sumamos puntos reflectantes en la mochila o en la ropa, podremos movernos mucho más tranquilos en la noche.

Y aunque estamos de acuerdo en que poner espejo retrovisor puede resultar extraño, también es conveniente. Pero si definitivamente no le interesa instalarlo, procure estar atento a lo que sucede detrás y a los lados, y utilice sus brazos y el timbre para indicar –con anticipación- que dará vuelta a la derecha o a la izquierda. Muchos accidentes se producen porque el ciclista anda distraído oyendo música o demasiado centrado en lo que ocurre al frente. Recuerda que en la bicicleta no hay ninguna protección exterior y todo lo que te suceda dependerá de ti mismo.

En este sentido, es importante vigilar el tipo de ropa que usas: si llevas pantalones, sujétalos con clips de seguridad.

¿Y si falla mi bici?

Además de los elementos básicos para andar tranquilamente en bicicleta, vale la pena cargar siempre una llave inglesa o llave Allen para apretar tuercas y regular sillín y manillar en caso de desajustes.

Revisa el tipo de tornillos que usa tu bicicleta y, de acuerdo con esto, lleva contigo un destornillador para apretarlos cuando parece que están bailando.

Ahora bien, las personas que continuamente usan la bicicleta, incluso para trayectos muy largos, deben tener a mano parches para pinchazos e instalar un soporte para llevar una bomba de aire que les permita inflar las ruedas en cualquier momento.

Estas recomendaciones de seguridad no remplazan la revisión periódica que debes hacerle a tu bicicleta. En un taller especializado, te limpiarán y engrasarán las piezas de tu bici para que no corras ningún riesgo.

Autor: Zulma Sierra  ( LinkedInTwitter)

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